martes 7 de febrero de 2012

Día 6



Este personaje se llama "Nessus", que es un Titerote de Pierson, peludo y miedoso.

V.

lunes 6 de febrero de 2012

domingo 5 de febrero de 2012

Día 4


Nuestro balconcito, escenario de momentos importantes... Y siempre nos visitan los pequeños colibríes.

V.

sábado 4 de febrero de 2012

Día 3



Claro: pizza. Y de esas con la orilla retacada de queso. Y más queso extra.

Provecho.

V.

viernes 3 de febrero de 2012

jueves 2 de febrero de 2012

Agárrense

Acepté el reto y me puse a dibujar.

Aquí va el primero de 30 dibujos, uno por día.



V.

domingo 29 de enero de 2012

Hecho en clase


Les presumo un ejercicio que hicimos en el Curso de Ilustración en Vectores.

¡A dibujar mucho!

V.

domingo 22 de enero de 2012

Vero´s new clothes




Este próximo jueves 26 de enero podré intercambiar varios vestiditos que ya no me quedan...

¡Allá nos vemos!

V.

domingo 15 de enero de 2012

Regalo

Para una diseñadora que ha estado trabajando arduamente por más de 20 años, tener tiempo libre para diseñar —o más bien crear— imágenes que tengan como único juez la propia percepción, es un lujo. Es algo así como la culminación de una carrera profesional activa y exitosa (mi manutención y mis viajecitos constantes como parámetro de éxito, digamos); es el deleite de la rebeldía creativa.

El próximo sábado asistiré a lo que podría llamar mi primera jugada hacia la libertad creativa: comenzar desde el principio. Tomaré un curso de Ilustración en Vectores, impartido en Hacker Garage por Liliana Camacho. No tengo ni idea de qué usaré como pretexto para dibujar, ya descubriré qué.



Sobra decir que andaré posteando mis alucines cada que salga uno, y cacaraqueándolas por doquier.

V.

martes 1 de noviembre de 2011

¡Pícale, chamaca!




¿Te gustan las compus?

¿Blogueas?

¿Tuiteas?

Entonces visita http://geekgirl.mx y diviértete con nosotras.

Let´s geek some girls!

jueves 25 de agosto de 2011

Velocidad


Contemplación de un par de veloces colibríes.

Con este video comienzo mi serie "Cotufoscópica". Ey.

martes 16 de agosto de 2011

Al ritmo de...



Para hacer ejercicio en casa se requieren algunos aparatos, y mucha voluntad. Yo recurro a los audífonos y la música que más me prende; la privacidad me transporta a un lugar lejano donde no siento cansancio alguno.

Hoy implementé una innovación: pegué la bici estacionaria a la compu, abrí el canal de Gorillaz en YouTube, y a disfrutar mientras sudaba. Veinte minutos de soledad entre pedaleo y beat.

V.

jueves 23 de junio de 2011

¡Ay, mi espalda!

Cuando no la estoy cargando o arrullando, Regina se queda jugando en su sillita saltona.


Hace cinco meses nació Regina. La pura felicidad, sobra decir: sus gracias, su mirada, sus balbuceos, su aprendizaje, su cuerpecito —rosita—, su forma de amarnos a mí y a su padre. Pura felicidad, les digo. No tiene fin. Y claro, ya que sus necesidades alimentarias e higiénicas son atendidas, lo único que queremos es jugar con ella y disfrutar cada minuto de ella.


Como está muy chiquita, cuando tiene sueño necesita una ayudita para poder dormirse. Entonces la cargo y la meneo al ritmo de un somnífero "sshh-sshh-sshh..." y como por acto de magia queda profundamente dormida. Este constante ejercicio me ha ayudado a ir volviendo a mi forma corporal, pero también me ha traído un dolor cada día más insoportable en la espalda: cuando este dolor llega a su punto más crítico, siento una aguda punzada seguida por un adormecimiento en el lomo que hace que me retuerza y me queje...


He leído que hay que ir desprendiéndose de la bebé para que ella aprenda a quedarse dormida sin ayuda, pero se me hace dificilísimo dejarla llorar, y a pesar de que ya sé que me va a doler, ahí voy de nuevo a cargarla, y ahí viene el dolor, despuesito. Y al repetir esta conducta también estoy postergando que Regina aprenda a conseguir quedarse dormida por sí misma.


Esto se llama círculo vicioso. Y no es más que el reflejo de mi dificultad para soltar. Dejar ir, poco a poco. ¿Qué voy a hacer cuando no sea el conciliar el sueño sino algo más complejo? Por ejemplo, dejarla en una guardería, o en el kínder, o en la primaria, o en la secundaria, o en la prepa, o en las vacaciones con sus amigas... ¡Qué terror! ¿Cómo saber cuándo hay que dejar que tome sus decisiones? ¿Qué voy a hacer cuando tenga su primera muestra de rebeldía? ¿Qué debo hacer cuando me salga con que no le gusta la ropa que le compramos? ¿Qué voy a hacer cuando salga como yo? Puede que tenga muy claro cómo no repetir los errores de mi madre o de mi hermana, o de otras madres, pero ¿cómo evitar cometer los que voy a cometer?


Sólo de pensar y elucubrar ya comienzo a sentir las manos sudorosas; siento terror al suponer que de todos maneras la voy a regar en algo...


¡Ay, mi espalda!